No hay una respuesta única a esta pregunta. Todo depende de las necesidades y el presupuesto del cliente. Las propiedades nuevas suelen ser más costosas, pero requieren menos gastos de mantenimiento. Por otro lado, los inmuebles antiguos tienden a ser más económicos, pero generalmente necesitan inversiones adicionales para estar en condiciones óptimas.
Los bienes raíces nuevos pueden ofrecer tecnología moderna, eficiencia energética y características actualizadas. Suelen requerir menos mantenimiento y reparaciones a corto plazo, pero su precio es más elevado comparado con propiedades usadas. En cambio, las propiedades más antiguas suelen tener un costo inicial más bajo, aunque pueden requerir más cuidados y reparaciones debido al desgaste y la antigüedad de los materiales.
Cuando un cliente te pregunte si es mejor comprar una propiedad nueva o usada, primero indaga sobre su presupuesto y qué tipo de inmueble busca. Además, explícale las ventajas y desventajas de cada opción. Así, tu cliente podrá tomar una decisión informada y tú podrás asistirlo en el proceso de adquisición.
Como mencionamos antes, ambos tipos de propiedades tienen pros y contras. Por ello, es crucial que tu cliente considere varios factores antes de tomar una decisión.
Un factor importante que puede influir en la decisión de tu cliente es el margen de negociación del precio de venta. Generalmente, las propiedades nuevas tienen menos margen de negociación, mientras que los propietarios de inmuebles usados pueden estar más dispuestos a negociar el precio final.
Para determinar cuándo es adecuado comprar una propiedad nueva, su precio debe ser competitivo en el mercado, es decir, comparable al de una propiedad más antigua. Las propiedades nuevas suelen ser más costosas y, por este motivo, muchas personas prefieren comprar inmuebles usados, incluso si están en mal estado.
Los nuevos son más costosos porque durante la construcción se tasó el metro cuadrado a un valor más alto que los precios actuales. No hubo un «ajuste» para hacerlo competitivo frente a la oferta de propiedades antiguas. Por ejemplo, si alguien invirtió en un inmueble en 2018 a un costo de 3 mil dólares por metro cuadrado y la pandemia retrasó la construcción y disminuyó los precios, el valor actual del metro cuadrado podría ser de 1800 USD, resultando en una pérdida de dinero.
La elección entre comprar una propiedad usada o en construcción depende de las preferencias, circunstancias y el nivel de riesgo que tu cliente esté dispuesto a asumir. Aquí hay algunas consideraciones para ayudarlo a tomar una decisión:
También es importante investigar al desarrollador y su historial de proyectos anteriores para asegurarse de que cumple con sus promesas y ha tenido éxito en el pasado. Esto dará más confianza a la hora de invertir.
Recomendamos comprar un inmueble usado debido a los riesgos asociados con la construcción. Si tu cliente está decidido a invertir en una propiedad en construcción, lo mejor es hacerlo cuando la obra esté avanzada y los precios aún no se hayan ajustado. Así, se reducen las desventajas y se conoce la infraestructura real del inmueble. No es recomendable entrar en un proyecto de construcción desde el principio, especialmente sin conocer al desarrollador.
Recomendamos comprar un inmueble usado debido a los riesgos asociados con la construcción. Si tu cliente está decidido a invertir en una propiedad en construcción, lo mejor es hacerlo cuando la obra esté avanzada y los precios aún no se hayan ajustado. Así, se reducen las desventajas y se conoce la infraestructura real del inmueble. No es recomendable entrar en un proyecto de construcción desde el principio, especialmente sin conocer al desarrollador.
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